De San Fructuoso a Tacuarembó

LICEO 1 TACUAREMBO-HISTORIA

100 años del Liceo No.1

163 años de  Enseñanza en nuestro medio

 

La educación superior en nuestro

medio está de fiesta; el Liceo No. 1,

 creado en los inicios del siglo XXI,

 esta  celebrando sus 100 años.

 

Nos ha parecido oportuno, hacer un pequeño racconto histórico, de la educación desde la antigua San Fructuoso, desde sus inicios, hace ya 163 años, cuando en 1849, se inicia la actividad escolar en la Villa.

 

Nos parece de justicia, al tocar el tema de la Enseñanza, recordar y reconocer a aquellas  personas que con tanto esfuerzo y sacrificio, comienzan a instalar centros de educación en la Villa, hombres y mujeres que marcan una impronta muy particular, en una época y medios, más que particulares.

 Citaremos  algunos nombres, pero en ellos, el reconocimiento y agradecimiento de tantos, que tanto hicieron por los niños y jóvenes de la época que les tocó vivir.  Niños y jóvenes que luego fueron hombres y mujeres que exaltaron y ayudaron en la forja del desarrollo de la Villa San Fructuoso hoy ciudad de Tacuarembó.

De manera que podemos decir,  que la primera escuela  que existió en la Villa San Fructuoso,  fue la de varones, dirigida por Don Miguel Bramon, por  el año 1849, posteriormente seguida por don José Teodoro López, datos que tenemos, según nuestra fuente,

 Había otra de niñas, la cual era dirigida por Doña Inés Jauegui de López.

Como expresa don Ramón González, en su libro, “Tiempos heroicos, tiempos en que se era Maestro por vocación. Sueldos mal pagos y que se pasaba, hasta un año sin cobrarlo”.

Tiempos en que, la concurrencia de los niños a veces escaseaba, dado que no había mucha seguridad, lugares baldíos con mucha maleza y apartados, en esa época.

Los padres en alguna oportunidad utilizaban los servicios de un carretón tirado por caballos, con el cual su propietario pasaba casa por casa levantando a los niños, dejándolos en la escuela y luego los traía.

Posteriormente, don Carlos Oliva, allá por el año 1860, instalaba una escuela en la esquina de calle 25 de mayo y Salto, hoy Luis Batlle..

Pasaron así, muchos maestros, dejando un marcado camino, como Don Apolinario Pérez.

Paso de los Toros, no era una excepción,  y nos parece oportuno, incursionar, algo, en uno de los centros poblados de la época de suma importancia.

Población que sintió las caricias, pero también los desbordes del  Rio Negro, el viejo Rio Hum de los Indios. Rio que  hacía difícil su pasaje, en los carruajes y diligencias de la época. Rio que dio lugar a la leyenda y mote, de los hombres toros, y que trajo aparejado su actual nombre, Paso de los Toros.

 Y es así, que en 1879, se crea la primera Escuela, la No. 2. De manera que  ésta, junto a la No. 1, de la ciudad de Tacuarembo, y  la No.3 de San Gregorio, son los centros docentes decanos del departamento.

En Paso de los Toros, marcaron una época muy especial, los Maestros F. Terán y Herrera, Lorenzo Pérez, Echeverría, Florencio Fernández, siendo este Maestro, quien junto a sus alumnos, realizara el primer Censo de la población, contando el casco principal, con 1.931 habitantes.

Se va estabilizando la enseñanza primaria, y luego viene la lucha de sus habitantes, por poder contar con un Liceo.

Aspiración y anhelo de toda población en desarrollo.

Un largo proceso que los lleva a tener su primer liceo, un 1º. De abril de 1932. El mismo se inaugura  en el local de la Escuela de segundo grado de Varones No. 5, local de la Escuela No.109.

Su Director fue, Luis Alemañy, Sria., Cachita de Yeregui y Pro-Srio, Roberto da Costa.

Luego viene la posibilidad de contar con una Escuela Industrial, para poder dar a los jóvenes un oficio, para quienes no podían ir al Liceo.

 Surge su apertura en 1956, un primero de agosto, reafirmados en abril 22 de 1957, siendo su primer Director el Prof. Yamandu Amen Pisani.

Se inicia con los cursos de Carpintería y Mecánica, a cargo de los Maestros René  Arbiza y Juan Echeverria, respectivamente.

Esto, en cuanto a los inicios de la enseñanza primaria y media en Paso de los Toros.

Y en Tacuarembo, primero la Villa San Fructuoso y luego ciudad de Tacuarembo, va marcando un lento pero seguro proceso en la enseñanza de su población.

Y  así como se va poblando la Villa, viene el proceso educacional,  al abrirse el Liceo Tacuarembo, un 12 de marzo de 1881, y que cierra en 1889. Sus  alumnos cursando el 5to. Año, ya estaban preparados para ingresar en la Universidad de la Republica.

En sus inicios se enseñaba; Física, Química, Literatura, Historia, Pintura, dibujo, etc.

Pasaron por sus clases, Domingo Arena, Domingo Catalina, Emilio y Oscar Bauza, Genaro Gilbert, Juan Gómez López y muchos otros que desempeñaron un papel importante en el quehacer de nuestra colectividad, de manera tal, que calles de nuestra ciudad llevan sus nombres.

Don Apolinario Pérez, regenteó el Liceo, hasta el 25 de agosto de 1889, siendo un gran precursor de los mismos.

Don Ramón González, en su libro Tacuarembó, nos cuenta que, en la antigua Villa, estuvo la “Escuela Filantrópica”, un centro de niñas y niños

El 1º. De febrero de 1889, El Comercio, publicaba que empezaba a funcionar un nuevo Instituto de Enseñanza, instalado en calle Paysandú, frente a la Plaza 19 de abril, su Director, Prof. Ernesto Michaelsson, se llamaba, COLEGIO URUGUAY.

En ese mismo año, pero un 16 de enero, El Comercio publicaba los exámenes del año escolar de los alumnos del Liceo cuyo Director era Apolinario Pérez.

La Comisión de exámenes estaba integrada por Juan Aguirre, Pte.; Luis Soboredo, Vice;  los Vocales Dr. Luis Bonazo, Emilio Bauza, Idelfonso Pereda, Pantaleón Pintos, Carlos Stinton. Srio. Manuel Luque.

 Así  como detallamos una lista de profesores de la época, contamos con una lista de los estudiantes que dieron sus exámenes, que por muy extensa, no la publicamos, pero si, contamos con ella.

 

Y en 1893, la Villa contaba con el ferrocarril y  un Teatro marcando un progreso y desarrollo muy importante; la educación no quedaba atrás, es así que doña, Victoria, Frigerio tenía su academia, donde dictaba cursos de Ingles, español, Francés, Italiano, dibujo, y toda clase de labores, ubicada en calle 25 de Mayo No.39, cerca del Paseo Primavera.

CREACION DE LOS LICEOS EN EL INTERIOR

Desde 1865 Manuel Herrera y Obes Pte del Instituto de Instrucción Publica, ya había propuesto la creación  de Liceos en cada departamento, que iría a rentas generales, su costo.

Desde 1906, el país contaba con una Ley, que autorizaba la creación de liceos en el interior del país. Pero al no contarse con la financiación suficiente, no se concretaba.

En la presidencia de José Batlle y Ordoñez, se retoma el tema, elevando  el 30 de Diciembre de 1911, un proyecto a la Asamblea General creando 18 liceos, uno en cada departamento.

 

Y la  Villa San Fructuoso, seguía su curso, tenía en ese entonces,  unos cinco mil habitantes.

Contaba ya, con centros educativos y culturales de suma importancia, pero aspiraba a mejorar su nivel educativo creando entre sus habitantes, con el deseo de contar con su centro educativo oficial.

Los inicios del siglo XX ,  marca una particularidad muy especial en la Villa, de manera que, el gobierno nacional, con fecha 5 de enero de 1912,  aprueba y promulga una ley, creando 18 liceos  Enseñanza Secundaria, cuyo primer artículo expresa:”1º.-la creación de 18 liceos de Enseñanza Secundaria que se instalaran en las Capitales departamentales donde exista a juicio del P.E. población escolar suficiente para justificar su instalación.”

En el mes de febrero se dispone

En ese año entran en funcionamiento13, los 5 restantes en 1913.

El 16 de febrero de 1912, el P.E. decreta la instalación de los Liceos en Paysandú, Colonia, Rocha, Florida, Melo, Minal, Trinidad y San Fructuoso.

La columnista, Mirtana López en un artículo expresaba: “Toda Enseñanza debe tener dos fines; el  instructivo y el educativo, se enseña con el doble objetivo de transmitir conocimientos a los alumnos(instructivos), y de formarles un criterio, de hacerles más inteligentes, morales y útiles para la vida.(educación)

 Oficialmente nuestro Liceo, abre sus puertas e inaugurado, recién un 26 de marzo del mismo año, para ir tomando sus exámenes de ingreso, teniendo una inscripción de 67 alumnos, siendo su director, el Sr. José  Pol  Santandreu, su Secretario, Italo Gravina, profesores, Guillermo Collcorro, Pablo Bernier, y Arturo Pintos.

 

Su primer local, se ubicaba en la esquina de  la calle 18 de julio y Gral. Artigas, vieja cosona pegado a la actual cárcel departamental.

En su apertura, se realizan grandes festejos, fue un acontecimiento muy importante para la Villa.

Un Liceo que abre sus puertas a jóvenes llenos de esperanzas.

 Un liceo a escasa una cuadra de la Plaza principal, como la 19 de abril, la que vio con alegría,  un 27 de enero de 1832, a un grupo de familias  felices,  recibir los primeros terrenos, construyendo sus primeras casas, muchos formando sus primeras familias, criando sus hijos llenos de ilusión.

Plaza Mayor en sus inicios, Plaza 19 de abril hoy, la que con el tiempo se rodea de las principales oficinas públicas y comercios, como la Intendencia, Jefatura de Policía, Catedral de San Fructuoso, viejo Teatro local.  Instituciones que ayudaron a la vieja construcción edilicia, a abrir las puertas a los  jóvenes de la época, en el novel liceo.

Pero justo es decirlo, en el mes de abril, se labra un acta, donde se establece la fundación del liceo y comienzo de cursos.

De esta manera, deja una pequeña duda en cuanto a su  inauguración. Pero lo importante, es el proceso que se inicia, por Ley en enero, luego inicio de clases, marzo y abril del 1912, y de esta manera nuestro primer Liceo  en Tacuarembó, celebra si, su centenario.

Y por sobre todas las cosas,  lo importante es que la Villa  San Fructuoso, ya contaba con su Liceo, iniciando sus actividades de secundaria, abriendo sus puertas en la esquina de las calles 18 de julio y Gral. José G. Artigas, para  un ramillete de jóvenes soñadores, alegría de los padres y vecinos que veían con mucha alegría  la apertura de este centro de enseñanza.

Pero rara paradoja del destino, la Villa San Fructuoso, lo vio nacer y lo arropó, pero, a los pocos meses de creado el liceo de la Villa, la Ley  4031, 

 determina el cambio de categoría de Villa San Fructuoso a ciudad de Tacuarembó, ley que  es promulgada un 24 de junio de 1912, que es cuando entra en vigencia, y se marca como fecha  de la misma.

Ciudad de Tacuarembó, que lo acuna cariñosamente, lo ve crecer, dar sus primeros pasos, vacilantes por momentos, pero acompañándolo, en las dulces y naturalmente que algunas amargas,   permitiéndonos hoy, estar celebrando todos juntos, con mucha alegría sus 100 años.

Liceo No. 1 que hoy lleva orgullosamente, el nombre de Ildefonso P. Esteves.

Pero volviendo a los inicios y recogiendo palabras de don Dardo Ramos quien nos dice en su libro Tacuarembó, que en noviembre de 1912, se toman los exámenes reglamentarios, constituyéndose a tal efecto, una mesa, siendo su Pte. el Dr. Miguel Lapeyre, y los Sres, Dr. Melitón Rivero, Arq. Alfredo Nin, Dr. Víctor García de San Martin, Don José Pol Santandreu, Guillermo Collcorro, Pablo Bernier y Arturo G. Pintos. En Secretaria actúa el Sr. Saint Laurent.

 

Pasan los años, y el Liceo, tiene un importante número de estudiantes, qua va superando la capacidad locativa del viejo local que ocupaba. Motivo por el cual, las autoridades del mismo se ven abocadas a la búsqueda de un edificio adecuado.

Y en 1934, el Liceo se traslada a la calle 25 de Mayo al 144, -manzana del viejo plano de 1883, No.25 y del solar 5-, y  la esquina de Paysandú, -hoy Luis A. de Herrera-, con frente la histórica Plaza 19 de abril.

Una década más tarde, el incremento de estudiantado, determina que las autoridades liceales, pongan en marcha dos turnos.

Pero así como se contaba con un Liceo, se consideró conveniente, contar también con una Escuela industrial, para dar cabida y espacio a los jóvenes que quisieran hacer  o estudiar algún oficio.

Este se inaugura un 12 de octubre de 1937, en el marco de los festejos de los 100 años del Departamento de Tacuarembó, con un numero de autoridades nacionales y departamentales, muy importante.

Fue su primera Directora, la Srta. Amelia Frois.

Posteriormente, la Escuela Agraria, inaugurada un 14 de octubre de 1944., con su primer Director, Ing.Agron. Mario Goncalvez.

Y como ocurre en los inicios, el liceo crece en gran forma, resultando este viejo y espacioso edificio, -en su momento- , ya insuficiente para el número de estudiantes con que contaba.

Hasta que se logra la construcción de un edificio propio, y adecuado al momento, ubicado en la manzana No.97, con frente a la calle Dr. Ivo Ferreira, y las calles Cesar Ortiz y Ayala y Dr. Elías Abdo, construido por la Dirección de Arquitectura del Ministerio..

Su inauguración se produce un 7 de abril de 1956.

Contaba con unos 900 estudiantes.

Nos cuenta don Dardo Ramos en su libro Tacuarembó, que ya había instalado los cursos correspondientes al Segundo Ciclo de Enseñanza Secundaria.

En sus inicios del año 1912, había comenzado con 67 alumnos, primer año.

En el año 1951, se tenían 503 alumnos en el primer ciclo. Y 50 en el segundo ciclo y los Preparatorios de; Ciencias Económicas, Medicina, Derecho y Arquitectura.

Luego del traslado del liceo a su local propio,  en el año 1972,  el primer ciclo contaba con 1421 alumnos y en el segundo ciclo, 613.

Un año después, el Liceo Departamental fue considerado como Instituto de Departamental de Enseñanza Secundaria, contando ya, con los Liceos habilitados  al Liceo Departamental, como Colegio Jesús Sacramentado, desde 1945, marzo 15,San Javier, desde 1954,  y Liceo de Ansina.

Pero es bueno recordar, que desde el primero de abril de 1968, ya funcionaba el Liceo No.2, del Barrio Ferrocarril, iniciando sus actividades con 257 alumnos.

Actualmente tenemos los Liceos No.3 en calle 25 de agosto, No.4, en el Barrio López y el Numero 5, en Barrio Artigas.

 

Es evidente, que no todos los tiempos fueron o son iguales,

No era lo mismo, iniciar las actividades en un viejo local inadecuado, que contar con un edificio apropiado y acorde a los tiempos presentes.

En los inicios, había jóvenes que tenían que venir de la campaña, y les resultaba muy difícil. Buscaban apoyo en algún familiar en la Villa.

Hoy, los medios de transportes son otros.

El nuevo edificio, más cómodo, más amplio, permitía desarrollar una actividad, no solo de estudios más cómoda, sino, en el aspecto del desarrollo cultural y deportivo de toda índole.

Si bien no existía antes, la premura, las premisas, las tentaciones,  las ofertas que hoy tienen los jóvenes, pero cuantos hermosos recuerdos habrá, cuantas anécdotas. Cuanta experiencia recibida y recogida, por quienes pasaron por  estas tres etapas del Liceo en estos cien años.

El nuevo edificio en su inauguración.

Pero volviendo al Liceo No.1, vamos a recordar, los hechos ocurridos en 1956, cuando se deja el viejo local de la calle 25 de mayo y Paysandú pasando a su nuevo.

Hubo hechos muy emotivos, tanto de los Profesores como por parte de los alumnos. De los que dejaban el viejo edifico y al recibir el nuevo edificio.

Pero también el pueblo de Tacuarembó se vio convulsionado, por las características del edificio, el hecho que culturalmente  significaba y por la presencia de autoridades, locales y nacionales que concurrían al acto.

Se reciben en la vieja estación de AFE, a las autoridades nacionales y de la enseñanza, donde marchan en corporación, visitantes y el  pueblo, al viejo edificio de calle 25 de Mayo y Paysandú.

Autoridades presentes; Ministro de O. Publicas Washington Fernández; Dtor. Gral. Enseñanza Secundaria, Farmac. Clemente Reggia; Srio. Del Consejo Nacional de E.S. Pedro Espinosa Borges; Dtor de la Oficina de Adquisiciones Prof. Gilberto Acosta Arbiza;  Representante de la Dirección de Arquitectos Arq. Luis A. Ceferino, Pfe, Directorio de Ancap,  Prof. Raúl Goyenola, Pte. B.H.U., Ing. Manuel Rodríguez Correa;  Insp. de Secundaria, Prof. Santiago Avella; Representantes Nacionales Remigio Lamas y José.  Bruno; Insp. Dptal. De  Ens. Primaria Educ. Luis Arbenois, Director del Liceo Dámaso Larrañaga, Prof. Rogelio de Pro, Directora del Liceo Dptal. De Rivera, Dra. Celia Pomoli y una delegación de profesores del mismo Liceo. Pte., Comisión de edificación liceal, Guillermo Ruggia, Sub-Srio. M.O.Publica Ing. E. Torrado; los Sres. Miguel Bideagain, Prof. Del Liceo de Paso de los Toros, Dr. Valerio López.

Ahí, el destacado alumno de Preparatorio, Diego Díaz Palermo, despide a la vieja casona, donde vieran pasar por sus aulas, tantas generaciones de estudiantes, muchos de los cuales desempeñaron  luego funciones importantes, en la faz profesional, comercial e intelectual.

Posteriormente, se dirigen  al magnifico edificio  del nuevo Liceo, donde se concentraba los principales actos.

Se ejecutan los Himnos Nacional y de Artigas, coreados por la masa coral del Liceo, bajo la Dirección del Prof. José T. Mujica, secundado por la Prof. María E. Mujica de Rinaldi.  Actúa la Banda del Regimiento.

Hacen uso de la palabra, entre otros, los Sres.: Ing. E. Torrado, Sub-Srio del Minist. O. Públicas; el Director del Liceo.

Es importante destacar en la parte oratoria, por parte del Sr. Souza Faccio, palabras de agradecimiento al ex. Intendente Manuel Rodríguez Correa, e Intendente Raúl Goyenola en el cambio de manzana, y en especial, el aporte de los Profesores donando parte de su sueldo para comprar material de enseñanza, los  primeros en dar el ejemplo de magnanimidad.  el aporte de alumnos liceales y de la Escuela Industrial, construyendo las bancas del liceo, etc.

No pudimos encontrar la las palabras  de Diego Díaz Palermo despidiendo al viejo edificio liceal; en cuanto a la alumna Elvira Gómez, recibiendo el liceo como estudiante,  se expresó en estos términos: ”Sr. Ministro de O. Públicas, Sr. Dtor. Gral. De Enseñanza Secundaria, Autoridades Nacionales y departamentales, Sr. Director del Liceo, Sres. Profesores, dignísimo colaborador, Sr. Volney Núñez, Señoras, Señores, compañeros. En 1912, Bajo la dirección del Sr. José Pol Santandreu, abría sus puertas el Liceo de Tacuarembó. Desde Enero de ese año hasta esta hora jubilosa y llena de esperanzas que hoy vivimos, han transcurrido 44 años. Recorrerlos es sumar recuerdos y emociones, es abrir nuestros corazones juveniles para dejarlos palpitar  junto al de todos ustedes, integrantes de otras generaciones que constituyeron el noble material sobre el que se asienta hoy el valor moral y el valor cultural de esta casa de estudios, que cambia su estructura arquitectónica, pero en la que siempre aliena el generoso impulso, el altivo pero respetuoso gesto y el anhelo de superación de la juventud estudiosa de Tacuarembó. Con palabras emocionada un compañero de estudios despidió el ya vetusto edificio donde no se sentirá mas en sus salones la palabra rectora del profesor ni en su patio el alegre bullicio de los alumnos. Fue eso despedir un pedazo de vida, fue escribir la última página de una historia salpicada de las más dulces emociones. Huelgas, rabonas, vibrantes asambleas estudiantiles, luchas por la libertad y la democracia, exámenes brillantes, bochazos ilevantables, matizan los recuerdos de las etapas vividas en las dos viejas casonas que fueron sede nuestro liceo.

Tócame a mí, recibir este moderno edificio, bello en su concepción y en su forma para el mejor desarrollo de la actividad docente, y al que hoy agregamos el calor de nuestra esperanza para darle la vida que lo hace luminosa para el porvenir de Tacuarembó….En nombre de  mis compañeros y en el mío, a los pioneros de esta cruzada de la cultura que llego a Tacuarembó en 1912, nuestro agradecimiento emocionado, a quienes formaron la primera y sucesivas generaciones de estudiantes, nuestros  brazos fraternos tendidos para el abrazo cordial propios de los soldados de una misma causa en la hora feliz de la victoria…” Termina diciendo;  ”Estamos en nuestra nueva casa. Sus amplias puertas, abiertas de par en par, dicen del placer con que recibimos vuestra visita. Siempre así estarán para que, por ellas entre la voz que se pronuncia en la calle y que a veces constituye la más ejemplar y la humana lección que nos es dable escuchar.”

Finalizan los actos, con un lunch en los salones del nuevo liceo.

En el primer local liceal,1912, se estuvo 22 años, igual número en el segundo, 1934 hasta  1956. Hoy celebramos los 100 años del liceo, a 56 años de la construcción del local actual.

Nos ha parecido oportuno, en este racconto histórico de la enseñanza en nuestro medio, y en los 100 años del Liceo 1, transcribir parte de lo expresado por dos estudiantes que despedían al viejo liceo y recibían al nuevo.

Ha sido nuestro deseo, retrotraernos en el tiempo, en los inicios de la enseñanza en nuestro medio, tratando de aportar algo a las nuevas generaciones y por qué no, a los nostálgicos. Si de algo sirvió, nos alegramos.

 

Fuente: La Voz del Pueblo, Libro Tacuarembo,Dardo Ramos, Tacuarembó de Ramón González.

Luismariacastroramirez    publicado en semanariobatovi junio 2012

 

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